lunes, 9 de marzo de 2026

The NewZealand Story: Untold Adventures - Retorno en las antípodas

En mi infancia en los años 80, tenía una auténtica obsesión con los videojuegos arcade de echar monedas. Cada vez que iba a un sitio donde había salones recreativos, me pasaba horas y horas en ellos absorbiendo las mejores obras de la industria japonesa del videojuego. Incluso entonces noté que uno de los desarrolladores más especiales era Taito, que parecía capaz de producir juegos únicos que no entraban un molde genérico como "juegos de disparar" o "juegos de pegarse con todo el mundo", creando obras maestras inconfundibles e icónicas como Bubble Bobble o Arkanoid. Aparte de esos grandes éxitos que dejaron un largo legado, hubo título que quizá nunca tuvo un éxito comparable, puesto que no tuvo continuaciones, pero que a mí me causó un gran impacto: The NewZealand Story. Desde que descubrí la máquina en un salón recreativo de Benidorm, supe que me haría enamorado.

La que has liado, pollito


The NewZealand Story tenía mucho estilo, con una música inolvidable y una sencilla introducción comparable a aquella de Ghost 'n Goblins en la que un diablo secuestraba a la princesa con el caballero en calzoncillos (leído suena muy sórdido, pero es que era así): en este caso, veíamos a una gran morsa secuestrar a todos los kiwis, menos a uno que lograba escaparse del saco, y después de eso vivías una aventura de plataformas con un mapa enrevesado pero muy bien diseñado y unas reglas relativamente complejas pero muy intuitivas que comprendías muy rápido: puedes matar a los enemigos con flechas y quitarles sus máquinas voladoras (que van desde globos muy básicos a auténticos platillos volantes) para volar tú y poder avanzar por el mapa con más facilidad, y a veces hay que nadar sin ahogarte, y al asomarte al fin puedes escupir el agua que has tragado para atacar a los enemigos. Eso creaba una aventura con cierta complejidad, y con momentos memorables como cuando te tragaba una ballena y debías abrir la salida disparándole a la boca desde dentro.


Un momento clásico con un puntito de terror

Pese a ser un clásico indiscutible y uno de mis juegos favoritos, parece que tampoco llegó a tener muchísimo éxito, porque no tuvo ninguna continuación. Sí que tuvo buenas críticas y algunas adaptaciones domésticas, con una versión para Amstrad CPC lamentable que me decepcionó terriblemente y una para Nintendo DS que sí valía mucho la pena, pero el juego nunca llegó a tener el reconocimiento popular que merecía. Sin embargo, los desarrolladores BitoBit se han atrevido a hacer un nuevo título de la serie, llamado esta vez The NewZealand Story: Untold Adventure. Y debo decir que el resultado es muy loable, pero se queda quizá a mitad de camino entre ambas versiones. El primer escollo a solventar para los nostálgicos es que se ha sustituido el pixelart ochentero por una estética de gráficos dibujados a mano mezclados con elementos en 3D con cellshading que puede gustarte más o menos, pero que indudablemente se distancia del original.


El protagonista se escapa antes de que lo empeñen como a Patrisio

El juego cumple, está ejecutado de forma competente, pero da cierta sensación de descuido. La ruta no está tan clara, al no contar con esas condescendientes pero eficaces flechas del original que te indicaban por dónde ir ni el minimapa siempre presente en una esquina de la pantalla y acabas perdidísimo, porque también hay unos teletransportes ocultos tras unas estrellitas a las que hay que disparar, y entonces saltas a otras fases sin saber muy bien con qué fin y adónde lleva ese caótico desvío. Y es que ese es el mayor problema de este juego, la confusión, con situaciones de atasco "softlock" en las que parece que te has quedado atrapado en algún rincón del mapa por un error de diseño. La sensación que te da es que se podría haber testeado y refinado mucho más el juego en varios aspectos, con lo que no consigue ser un título redondo. La sensación general que da es de estar "bien" sin más, como un buen entretenimiento para niños poco exigentes, pero que no satisface a un jugador adulto que seguramente esté jugando a este juego por nostalgia del original, con el que no acaba de soportar bien la comparación. Tras terminar "Untold Adventures" me acabé el original y madre mía, es que menuda diferencia.

Las flechas de "ve por ahí" del original no me molestaron como en Halo, sino al contrario

Sí, este es uno de esos juegos en los que es mejor entrar sin ideas preconcebidas, pero que acaban siendo simplemente aceptables, algo que no es suficiente en un entorno tan competitivo como el de hoy y siendo un título de 19,99 €. Podría haber sido mucho más. Y ni siquiera está traducido al español. En cuanto a contenido, la aventura es relativamente larga, pero no especialmente original, porque opta por ofrecer una remezcla del original pero sin llegar a replicarlo, con una música que empieza como el tema original pero que no lo es y con unos niveles que parecen los del original pero no lo son.

Sí se nota un esfuerzo por mantener lo más posible del original, como lo de escupir agua tras bucear.

Al final, acabas echando en falta un simple remake, y este título no ofrece nada significativo, y mucho menos memorable. Ni siquiera se atreven a ofrecer un momento como el de la ballena, y lo que ofrecen a cambio son unos combates con unos jefes enormes en los que tienen que hacer algunas concesiones para que no sean demasiado largos y difíciles (por ejemplo, que el protagonista no muera de un solo toque, sino que tiene varios corazones de energía). El juego por eso acaba resultando demasiado laxo, sin la precisión y el ritmo ágil del original. Siento mucho hacerle esta crítica al juego, porque era algo que había esperado durante probablemente los 38 años que han pasado desde la salida del original, poder jugar a un NewZealand Story digno en mi casa, pero esta vez no ha podido ser. Ojalá BitoBit parchee un poco el juego, o que se atreva con un segundo título mucho más eficaz, porque no me gustaría nada que esta olvidable entrega acabe siendo la última vez que podamos disfrutar de un NewZealand Story. Así y todo, es un juego que trae buenas sensaciones de nostalgia y que puede ser una buena opción para disfrutar de un título arcade de sabor añejo pero nueva creación. Ya está disponible en Steam.






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