martes, 8 de agosto de 2017

Star Trek - La serie original: capítulos 7, 8, 9

Continúo visionando la serie original. Lo había dejado aquí.

-Las mujeres de Mudd: Una paja mental de Roddenberry sobre una especie de chulo intergaláctico que busca vender unas mujeres a gañanes espaciales que puedan pagarlas, tres mujeres despampanantes con trajes muy cortitos (una de ellas tiene el vestido cortado por debajo de una teta, en una jugada que parece diseñada para poner nerviosos a los censores). Es un capítulo interesante impulsado por el carisma del actor que hace de Mudd, un tipo entre Dom de Louise y Florentino Fernández.

-¿De qué están hechas las niñas pequeñas?: Un capítulo sobre robots que plantea algunas cuestiones muy inquietantes. Está muy bien rodado, con una doble exposición muy bien hecha de dos capitanes Kirks (muy por encima de la cutrez que hicieron para el capítulo del fallo en el teletransportador) y el tosco plató que simula una caverna parece ser muchísimo más grande de lo que es. Contiene el famoso plano de Shatner sujetando una supuesta estalactita descaradamente fálica (sin comentarios). Si las tres chicas de Mudd desafiaban a la censura, la androide que sale en este capítulo ya es una barbaridad, porque la chica enseña muchísima más carne (espalda y "side boobs") y además el vestido marca pezones que es una barbaridad.

El día en que Star Trek se convirtió en una exploitation italiana.

El capítulo es apasionante, lleno de implicaciones siniestras y psicodrama. El doctor que encuentran ha creado un robot similar a un colega suyo para no estar solo, y sin embargo no recrea a su antigua novia (que ha ido a buscarlo), sino que crea a una explosiva chicuela apenas vestida de utilidad evidentemente sexual, con lo que el encuentro con su prometida resulta lógicamente tenso. Al final todo tiene una resolución explosiva, poco limpia, algo que me gusta bastante comparado con el clímax clínico y previsible de otros capítulos. El guionista acreditado es Robert Bloch, aunque está claro que Roddenberry ha metido su zarpa para hacerlo todo un poquito más sórdido.

-"Miri": El capítulo no está mal, pero está rodado con cierta torpeza (leo que por el director del capítulo rodado justo antes, reclutado de prisa y corriendo cuando les falló el que tenían previsto), porque se nota que todo transcurre en la misma esquina de unos estudios cinematográficos, y en cierto momento Spock dice que "he visto cientos de niños" cuando la cámara no ha mostrado ni uno, y queda muy cutre (es más imperdonable porque en el capítulo sí que acaban saliendo como treinta niños, y podrían realmente haberlos usado para que Spock no hiciera la cutrez de "contar en vez de mostrar"). El capítulo está lastrado por el maquillaje cutre de los infectados y por lo repulsivos que son los niños protagonistas elegidos (los dos con prominentes rasgos simiescos) a los que dan ganas de exterminar antes que salvar, además por detalles como lo bizarro de encontrar un planeta duplicado de la Tierra (de hecho se puede ver el continente americano, con Florida y todo, desde una vista espacial) con coches de los años 30 pero diciendo que son los años 60 pero luego que la evolución se detuvo trescientos años. Todo muy raro y muy poco lógico, y leo en el libro de Cushman que todo por motivos estrictamente presupuestarios. Al final del capítulo, una vez salvada la vida de los protagonistas, perdemos a los chiquillos de vista despachándolos con una simple frase de que irá alguien a cuidarlos, con gran alivio de este espectador.

Es en este capítulo donde entró el productor-guionista Gene L. Coon y donde decidieron despedir a la rubia. Pues a ver cómo sigue la cosa a partir de aquí.