sábado, 4 de octubre de 2008

Algunos somos inocentes

Lo que más revienta a todo el mundo de las "cruzadas" de la SGAE y demás organismos gestionadores de derechos de autor (que sólo son repartidos entre los más ricos, no entre los artistas medianos-pequeños que más agradecerían esta inyección de dinero) es que dan por hecho automáticamente que los consumidores somos todos unos chorizos. Vamos, que si usas un CD para grabar las fotos de un viaje o una cancioncilla que has compuesto en tu casa resulta que tienes que pagar por narices un "canon" que al final sólo va a cobrar un reducido grupo de artistas ya millonarios.

Pero meterse con la SGAE ya está muy visto. Luego está el caso del eMule. En España todavía no se han puesto las cosas mal, pero en otros países ya han empezado a ir a buscar a la gente a casa (como en las películas de los nazis) para decirles que qué hacen bajándose películas, juegos y discos con tanta alegría, y que tienen que pagar una multa gigantesca. Yo estoy un poco asustado porque vivo en Alemania y tengo entendido que aquí son más rígidos con todo eso, pero... ¿se puede comprender que el eMule tenga usos legales? Un ejemplo: acabo de comprar el último disco de Neal Morse y lo quiero escuchar continuamente en mi ordenador sin fundir mi unidad lectora, pero no tengo instalado un "rippeador" de mp3 ni tampoco quiero hacerlo. ¿Solución? Me bajo el disco en mp3 del eMule. Para mí es lo más cómodo (salvo por el hecho de que mi CD sea la edición especial que tiene un "bonus CD" con 6+1 canciones que no encuentro en el eMule), pero ahora vivo preocupado pensando que quizás un día vengan a detenerme por haberme descargado un disco del que soy dueño.

1 comentario:

La navaja en el ojo dijo...

Tienes razón. Es que, si dan por hecho que eres choriza y te cobran por ser choriza, pues lo mejor es acabar siéndolo y piratear.