viernes, 4 de septiembre de 2015

Los cuatro funestos

Hoy tenemos una firma invitada. Pero lo gracioso del caso es que... ¡él no lo sabe! Pero lo sabrá pronto, porque es una de las cuatro personas que leen regularmente mi irregular blog. He encontrado este email suyo de hace unos cuantos días (estoy de vacaciones y no abro el correo regularmente) contándome su velada en el cine y lo voy a compartir con vosotros:

La peli de UNCLE, como te dije, muy recomendable.
 
Los 4F, funesta. Y es una pena, porque podía haber salido una buena película, pero es que esos no eran los 4 F. Si tenían ganas de hacer una película de superhéroes, podían haber hecho "Chronicle 2". O "Supertipos oscuros en aventuras sangrientas".
 
Yo no estoy ni mucho menos en contra de las vueltas de tuerca a personajes clásicos, ni de lejos, de hecho suelen encantarme las historias en plan alternativo. Por ejemplo, un cómic que me encanta es Superman: Red Son, en la que Superman cae en la URSS en vez de en Estados Unidos y la historia cambia mucho.
 
Pero si está bien hecho, así no. La verdad es que había algún momento bueno y que hacía intuir una película mejor, pero el resultado es funesto. Se nota que había muchas manos ahí metidas y con muchos nervios para que eso funcionara. Es lo que pasa cuando haces una película por un lado con la losa del reinicio de las anteriores y por el otro ya con la fecha de la secuela puesta. Anda, venga ya. Y encima cuando te pone nervioso que funcione o no porque no eres Marvel/Disney y no tienes dinero infinito para seguir jugando partidas.
 
- El casting es malísimo. No hay un personaje que esté bien elegido. Es que no son los Cuatro Fantásticos. Ninguno. A mí me parecen bien los cambios, pero qué sentido tenía lo de poner negra a la antorcha. Da lo mismo la raza del personaje, pero ¿aporta algo? ¿Por qué no entonces la mujer invisible china y Reed Richards hispano? Es que no tiene sentido ninguno más que apelar al factor demográfico para que vaya al cine o que el actor es el buen amiguito del director. [N.del D.: En efecto, este actor se lo trajo el director de Chronicle, y hay que marcar territorio.]
 
- Nada de lo que ocurre tiene ningún sentido. ¿Cómo que Ben Grimm en una escena es un niño que puede tener como mucho 12 años y luego, 7 años después... es Jamie Bell? ¿Comorrrrrl? ¿Billy Elliot? Pero si ese tío es ya más viejo que yo. Esto es habitual en las pelis americanas, pero ya es pasarse. Joder, si quieres actores talluditos, no digas que son adolescentes. Y si haces personajes adolescentes, no busques actores mayores.
 
- Luego había toda clase de problemas de ritmo, de lógica, de coherencia. Más de 1 hora antes de que veas ningún poder. ¿Pero qué tostón es ese? Vale que es una película de presentación, pero no te puedes pasar una hora planteando la acción y luego resolverlo todo de forma chusca en un ratito. Y en las escenas de combates, se notaba que ahí faltaban cosas. Había un par de situaciones que se resolvían demasiado rápido y demasiado mal. Es una película de superhéroes, queremos ver superpoderes, acción, algo. [N. del D.: Dicen que el montaje de la película está hecho sin el director y que el final está totalmente reescrito. Quizá su versión fuera más coherente, pero el desastre de la adaptación, que se caga en el espíritu de los cómics, era imposible salvarlo. Lo que menos me gusta del Hollywood actual es lo de comprar un título para "comprar" a su público, sobre el que en realidad se están cagando, para luego ofrecer algo totalmente distinto. Los directores que cooperan con esta práctica no merecen mi respeto, y por ejemplo Alex Proyas está muerto para mí después de esa inmundicia que llevó indignamente el título de "Yo Robot".]
 
- Los efectos bastante reguleros. La Cosa y Mr. Fantástico vale, pero la Antorcha parecía que la habían hecho con Paint y sin dedicarle mucho rato.
 
En fin, un despropósito. Si no fuera porque las últimas de X-Men son relativamente decentes, diría que suelten ya los derechos de una vez, que no saben hacer películas de superhéroes y se las dejen a los profesionales. [N.del D.: Ya, obviamente, pero not gonna happen, buddy.]

miércoles, 5 de agosto de 2015

La clínica de los milagros

Paco no encontraba trabajo, así que abrió una clínica. Puso un cartel que decía: "Te curaré por 500€ o si no te daré 1000 €". Un doctor lo vio y se dijo "voy a sacarle mil euros a ese listo". Tras concertar una cita, se presentó a la consulta y le dijo: "He perdido el gusto". Paco dijo, "Enfermera, tráigame la botella 22 y dele tres gotas a este paciente". Así lo hizo, y el doctor dijo entre escupitajos, "¡Esto es gasolina!". "¡Enhorabuena! Ha recuperado el gusto. Son 500 euros." El doctor estaba cabreado, pero pagó.

Un par de días después, volvió para recuperar su dinero. "He perdido la memoria." Paco dijo, "Enfermera, traiga la botella 22 y dele tres gotas a este paciente." El doctor gritó, "¡Ni hablar! ¡Es gasolina!" "¡Enhorabuena! ¡Ha recuperado la memoria! Son 500 euros." El doctor juró vengarse.

Tras unos cuantos días más, regresó. "No sé qué le pasa a mis ojos... ¡No veo nada!" Paco dijo: "Lo siento, no tengo medicina para eso. Tome 1000 euros." El doctor contó el dinero y se quejó: "¡Pero si aquí sólo hay quinientos." Paco dijo "¡Enhorabuena! ¡Ha recuperado la vista! Son 500 euros."

(Traducido de la lista de correo de chistes de Al "Leisure Suit Larry" Lowe.)

lunes, 18 de agosto de 2014

Los últimos días: cagarla al final

"Los últimos días" empieza muy bien, va avanzando a paso firme y consiguiendo sortear el nulo carisma del protagonista acompañándolo de José Coronado, posiblemente uno de los mejores actores españoles actuales. Marta Etura también está muy bien, pero su personaje tiene poca entidad. Merece un papel mucho mejor, y espero que algún día lo encuentre.

Todo va bien, consiguen darle gran espectacularidad a la película con la gestión inteligente de recursos reducidos y todo funciona porque la continua huida hacia delante de los personajes impide que te pares a pensar en los posibles huecos de guión.

Pero, ah, llegamos a la escena del supermercado. Ahí todo se va literalmente a pique porque el protagonista (SPOILERS TOTALES) provoca una masacre y a continuación se pasea entre ella sin el menor remordimiento, como en una burbuja en la que nada le afecta física ni psicológicamente, y se pasea gritando el nombre de su novia sin sufrir ningún ataque. Se trata de un fallo triple: de guión, de dirección y de interpretación, pues el inútil protagonista vende peor su falta de reacción ante los acontecimientos que San José Coronado su nuevo ataque de bondad. Coronado, un tiburón del mundo empresarial supuestamente despiadado, resulta ser la persona más generosa y desprendida a lo largo de toda la película, y finalmente perdona a un chiquillo que lo apuñala como si fuera Nuestro Señor Jesucristo. ¡Porque hay que darle una oportunidad a los jóvenes! ¡Los jóvenes salvarán el mundo! ¡Sacrifiquémonos por ellos! (PRO TIP: si vas a atraer comparaciones con "Hijos de los hombres", que sepas que vas a perder SIEMPRE)

Y claro, (SIGUEN LOS SPOILERS) esa puñalada y la ridícula muerte de la amiga de la novia son el capricho de guionista imponiéndose a la progresión lógica, el "ahora toca que el protagonista se quede solo para que se encuentre con su novia y puedan reiniciar su vida en el Edén solitos como Adán y Eva", llega al punto de que el ginecólogo que tendría que estar allí no está (ni la enfermera, ni nadie: la novia ha sobrevivido SOLA en ese edificio tres meses) y el protagonista es quien tiene que ayudarla a dar a luz. Ah, qué bonita la simbología, qué muleta tan práctica para hacer las cosas. Y qué cagada de los hermanos Álex y David Pastor. ¿Quién de vosotros tuvo la idea? Con lo bien que ibais para cagarla en este tramo final. Podíais haber logrado un Día de la Bestia, y os habéis quedado con la Acción Mutante.


sábado, 12 de julio de 2014

Costas - Gijón 2014

Si habéis leído entradas anteriores de mi blog sabréis de mi admiración sin límites por Miguel Costas. ¿Para qué reiterar lo ya dicho? Ahora voy a abrirme a otras opiniones.

Un colega me dijo que iba a ver su actuación en la Semana Negra. Me preocupaba cuál podía ser su opinión porque esta persona es un intelectual muy exigente, que no se conforma con poco. Era fan de ST en los viejos tiempos, pero llevaba muchísimos años sin seguirle la pista a Costas. ¿Qué le parecería el concierto? Pues acabo de recibir su respuesta:

Ah, que te escribía porque acabo de ver a Costas: este tío era el que sabía hacer canciones (e himnos) en Siniestro. Vengo afónico. Y son tan buenas las que hace ahora como las míticas de entonces. Una banda solvente (no me quiero imaginar lo que sería con los Siniestro del 93, con Soto de guitarra solista, dos de ritmo y el pedazo de bajista que tenían entonces -y ya no tienen-). No suena a pose (como Julián Hernández, que suena a pose hasta en las entrevistas), ni a "vieja gloria" o autoparodia: este tío toca tal y como tocaba entonces, con honestidad y mucho sentido del humor. Además incluyó joyas del primer Lp, mi favorito... ¡hasta "Nocilla"!  
Ahora entiendo el bajonazo "inexplicable" de "Policlínico Miserable".

Pues lo dicho, y está muy claro. Y aunque ya tuve la ocasión de ver a la "Banda Turca" de Costas en Lugo hace unos años, lamento mucho la ocasión perdida de oír NOCILLA, ¡QUÉ MERENDILLA! en vivo.

martes, 15 de abril de 2014

El amor de una madre es para siempre

Un mero accidente puede crear un nuevo discurso inquietante. Veamos esta foto que tomé en un videoclub cercano a mi hotel de Barcelona en enero:



Guillermo del Toro presenta una liquidación de películas [porno] realmente aterradora. Y por último, el cartel nos recuerda que el amor de una madre es para siempre.

Gordo, ya sé que te encanta meternos miedo con tus películas, pero esta vez has ido demasiado lejos.


miércoles, 11 de diciembre de 2013

Fama, dinero y poder

-Debe de ser bonito eso de ser famoso y que le inviten a los sitios.
-No soy famoso. No suelen invitarme a ningún sitio y todavía no sé muy bien por qué me han invitado a este. Lo dejé hace tiempo. La película que han pasado aquí es la única que he hecho.
-¿Y por qué no ha hecho más?
-Supongo que perdí la ilusión.
-Pues eso está muy mal. No es bueno desanimarse.
-Ahora trabajo en otra cosa. Hago traducciones.
-¿Y le gusta?
-No. Pero tengo una familia que mantener. Dinero.
-Entiendo. ¿Y es feliz?

La pregunta es directa y contundente. Enciendo otro cigarro y medito la respuesta.

-No lo sé. Creo que no. Estoy a punto de separarme de mi mujer.
-¿Por qué?
-Creo que ya no me soporta. Y no le faltan motivos. Me he vuelto una persona intratable.
-¿Por qué?
-Soy un amargado. Cuando no estoy trabajando me paso el día ante la tele criticando a todo el mundo. Especialmente a los que hacen lo que yo no puedo hacer.
-Ya. Cuando cerraron la fábrica de tractores pasé una época parecida.
-¿Y qué hizo?
-Espabilarme y buscar otra cosa. Si uno no está bien consigo mismo nadie puede estar bien a tu lado.
-Lo sé.


"Making of", Óscar Aibar

domingo, 8 de diciembre de 2013

Es Star Trek y a mí me gusta

Hace unos meses apareció un juego de Star Trek inspirado en las nuevas películas y tanto la crítica como el público lo pisotearon (en estos momentos su puntuación de Metacritic es un 43/100 de la crítica y un 2.1/10 del público).

El juego es más que digno y no se merece esa puntuación.

Parece que mucha gente ha visto en él otro título más de mala calidad lanzado apresuradamente para aprovecharse económicamente del estreno de la segunda película de J.J. Abrams. Sí, el juego tiene numerosos bugs (tampoco excesivamente graves) que indican que se quedaron sin tiempo y recursos para rematar la faena, pero también se puede apreciar un gran respeto por Star Trek (tanto el clásico como el de las nuevas películas) y una evidente intención de hacer bien las cosas. El juego es extenso, hay fases en el espacio para darle variedad y caminos alternativos para superar ciertas fases con mecánicas de sigilo que no son para tirarse de los pelos, hay una historia competente (escrita por la guionista de los God of War, que aún no he jugado), participan todos los actores originales de las nuevas películas y están muy bien caracterizados en el aspecto narrativo, gráfico y sonoro, y el modo cooperativo es muy divertido. Incluso la música es excelente, con un ambiente muy a lo "Medal of  Honor" creado a partir de temas de Michael Giacchino. Es un juego que se merece un 7 o un 8, no un 4. No es un truño de calibre Terminator Salvation, ni siquiera un 007: Blood Stone, y deja muy atrás al bienintencionado pero machacante Wanted Weapons of Fate.

Es otra víctima del consenso mayoritario, de echar algo a un lado o incluso pisotearlo ante la gran oferta de juegos y la falta de tiempo para hacerle un sitio a todos. Su desarrollador, Digital Extremes, no es "de los guays", es de esos que siempre han sido ninguneados igual que Obsidian ante los ojos de todo el mundo era una mala compañía que sacaba basuras llenas de bugs hasta hace muy poco. Y este es otro de esos casos en los que el consenso se equivoca, porque el resultado ha quedado bastante cerca de ser muy bueno. Si eres fan de Star Trek, este juego merece la pena.