jueves, 11 de junio de 2026

El mandaloriano y Grogu: lo hacen PORQUE PUEDEN

 

Esta película es la nada. La trama de toda la película cabe en una servilleta. Es una violenta película de acción, con la particularidad de que se supone que es... ¿para ver en familia? Nada, desde el principio Mando gana todos los combates porque es el más rápido y el más fuerte, ni siquiera el más listo. Sus escenas de acción son como ver un John Wick para niños: hace una coreografía y todos caen muertos, con momentos extremadamente violentos como cuando prende fuego a alguien, le da una patada y lo tira al vacío, manteniéndose la cámara sobre su víctima durante un rato, al menos hasta que rebota en una roca, para que nos recreemos en su sufrimiento. 

1. Llamarada
2. Patadón
3. Caída al vacío
4. Tortazo contra el saliente y rebote, ¡boing! ¡Para niños!

Tiene tantos efectos especiales que por momentos parece una película de animación. Y es impresionante la cantidad de dinero que se han gastado en reproducir con sofisticada infografía los toscos efectos especiales de antaño, llegando al culmen cuando dos robots gigantes atacan con movimiento de animación "stop-motion" al Mandaloriano mientras suena como banda sonora un ritmo machacón con yunques digitales obviamente reminiscente del tema de ED-209 en "Robocop". La música desde luego no es la de John Williams, y menos cuando hace esa melodía como de miedo que suena a mala copia del "The Plot" de la banda sonora de Lalo Schifrin para "Misión Imposible". (Aquí podéis oír el tema de intriga de esta peli y aquí el memorable tema de Schifrin, citado muy a menudo en las pelis de Tom Cruise.)


La peli está alargada innecesariamente hasta las dos horas y diez minutos, olvidando la virtud que tenían las pelis como esta que se hacían antes: cuentan lo justo y se acaban. Toda la última hora se podría haber contado en diez minutos, resulta indulgente ver a Baby Yoda esperando en el bosque hasta que se topa con un personaje majo en el que se adivina una gran sabiduría, la sabiduría de los pantanos, y este personaje le soluciona la papeleta preparándole un mejunje ahí como si preparase whisky casero (al tipo sólo le faltaba el banjo y la escopeta) pero con cosillas recogidas por el bosque.


Los cameos de Sigourney Weaver y Martin Scorsese son vergonzosos. Scorsese no tiene ni papel, simplemente grabó cuatro frases como vendedor cobarde de un puestecillo como si fuera el asiático al que le regateaba comida Harrison Ford en "Blade Runner" (un evidente referente visual de esta parte) y cogió el cheque para que a Francesca no le falte la comida cuando él ya no esté, que está el hombre ya mayorcísimo, y en realidad supongo que es mejor rebajarse con esta basura que con anuncios de IA como el que ha hecho. Sigourney por su parte sólo sale un par de veces para decir "Esta es tu misión", "¿Por qué no has cumplido tu misión?" y "Gracias por cumplir tu misión", además de un breve cosplay de piloto de Ala-X. Además de estas lamentables apariciones por el cheque, ni siquiera tienen "top billing" o un "with" al final de la lista de actores para destacar, sino que salen ahí entremezclados entre donnadies. Scorsese sale después de Jonny Coyne (que hace del capo de las apuestas de gladiadores Janu Coin, o sea, su nombre pero pronunciado raro) y antes de "And Sigourney Weaver"... que a su vez va seguida de "Stephen McKinley Henderson" y "Hemky Madera", actores perfectamente dignos sin duda alguna, pero anulando totalmente su puesto destacado (espero que haya despedido a su agente). Disney los ha comprado, ha jugado un minuto con ellos y los ha tirado al fondo del cajón sin volver a prestarles atención. Lo han hecho porque podían, y porque querían que todos lo viésemos, que papi tiene dinero y nosotros no somos nada.

"Si salgo al final de los créditos con un "and" también me vale..."
"¡¡¡Estás despedido!!!". Por cierto, menudo homenaje a "Top Gun" se han cascado aquí, ¿eh?


Tras una larga parada en la jungla (increíble ese plano de una nave que lleva a lo mejor una semana allí y está ya vieja y comida por la vegetación) hay un último tramo de acción, porque los dos villanos principales tienen a su servicio todo un ejército de robots, para que nos quede claro que no son seres vivos y que por eso pueden asesinarlos por docenas sin que sea "oficialmente" una peli violenta. Pero lo que sí hacen es cargarse "cómicamente" de un disparo a una rata, igual que antes a un loro, porque la muerte es muy graciosa, pero sólo si es de seres inferiores que no merecen vivir.

En los cines hubo murmullos: "nos lo creemos todo, pero ESTO NO".


El último instante de vida del loro
Ja, ja, se lo han cargado, ¡QUÉ RISA!

Ay, qué bonita la ratita de un solo ojo

Entonces levanta la vista sorprendida y...
¡A tomar por saco la ratita! ¡JAJAJAJAJA QUÉ RISOTADAS!!!

Todo culmina en una "escena de acción final" que básicamente es "llega la caballería y acribilla a los indios", pero sustituyendo a los indios por robots (para que nadie salga pensando que es un genocidio) y los fusiles por napalm. ¡Bravo por los héroes!

Helicópteros yanquis arrojando napalm a Vietnam en Apocalypse Now... digoo, la peli familiar de este verano.

Con este pequeño casi-genocidio se puede decir que han ganado los buenos, y al fin se acaban dos horas y diez minutos de vacío. Hay muchos momentos que se podrían haber acortado para que la película fuera menos violenta y sobre todo más corta, especialmente toda la parte de Baby Yoda paseándose pensativo por la jungla, pero prefirieron no hacerlo. Prefirieron restregarnos su poder sobre nosotros, "vais a ver esto igual, vais a traer a vuestros hijos al cine a ver esto y vais a decir que estuvo bien". Y así este entretenimiento inane y sociópata es la diversión mainstream sobre la que se sustenta nuestro futuro. Lo han hecho porque pueden, y porque saben que nos va a gustar. Y lo peor es que tienen razón.